La vida es un cachondeo

 

 

Raúl Alcover

 

Cantaba Celia Cruz:
Todo aquel que piense que está solo y que está mal,
tiene que saber que no es así,
que en la vida no hay nadie solo, siempre hay alguien.
Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel,
tiene que saber que no es así,
que tan solo hay momentos malos, y todo pasa.
Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar,
tiene que saber que no es así,
que al mal tiempo buena cara, y todo pasa,
y las penas se van cantando.
No hay que llorar, que la vida es un carnaval,
es más bello vivir cantando…
Esta es la forma y manera de ver la vida, que tienen la mayoría de los gaditanos. Y lo dejan claro con una sabiduría fuera de lo normal, en carnavales. Como granaino, sana envidia.
Urdangarín, políticos, prebostes, padres de la patria, corruptos, vecinos indeseables, amigos traicioneros, avaros traficantes de muerte, maneras injustas de entender la vida y la convivencia, los derechos y deberes, los putrefactos que dijera Federico García Lorca. Esos que nos hacen la vida un poco más difícil. Todos tienen en el carnaval de Cádiz, su momento de gloria. Al final nos preguntamos: ¿Por qué no desaparecen? ¿Por qué se tienen que ir las mejores personas y quedan todos ésos indeseables? Las cuestas que nos tocan subir serían más livianas -sin duda- sin ellos.
Se me ha ido en estos días un maestro y amigo, Mariano Cruz. Mariano había mandado pintar en su casa una réplica, en broma, de la Capilla Sixtina. Él la llamó, Capilla Pichina. Pueden imaginarse la cantidad de frescos alusivos a las partes genitales de hombres y mujeres con total irreverencia y divertimento: Homanaje a Pichasso, Las Pollanas… (por Picasso y Troyanas ). “La Capilla Pichina” fue obra de tres grandes artistas: Paco Izquierdo, Cayetano Aníbal y Pepe Lomas. Entre esos dibujos me llamó la atención un “tiillo” chiquitillo que con una vara larga tocaba los enormes testículos de un Fauno. Pregunté a Mariano qué significaba aquello y me contestó: “El típico tocapelotas con el que nos topamos cada día en la vida”. Pero la frase favorita de mi llorado amigo era: “La vida es un cachondeo”. Y lleva razón con la que está cayendo.
¡Que cante Celia!
¡Así sea!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s